¿La policía es tuya o qué, Alessandra? Dos agentes escoltan a la amiga de la alcaldesa y a su perro, en medio de denuncias por inseguridad

¿LA SEGURIDAD DE CUAUHTÉMOC TAMBIÉN INCLUYE PASEAR A LOS PERROS DE LILIAN CHAPA?

Mientras los vecinos de Cuauhtémoc reclaman atención a la inseguridad, los baches y los socavones, una escena protagonizada por Lilian Chapa Koloffon, directora general de Seguridad Ciudadana y Protección Civil, desata cuestionamientos: la funcionaria fue exhibida paseando a sus perros acompañada por dos elementos policiales.

¡Vaya contraste! Los ciudadanos piden mayor presencia policial en sus calles y quien dirige la seguridad de la alcaldía aparece acompañada por agentes durante una actividad aparentemente privada. ¿Se trataba de protección oficial o de un uso injustificado del personal?

Porque aquí nadie cuestiona que Lilian Chapa saque a pasear a sus perros. Lo que se cuestiona es por qué había dos policías acompañándola y quién decidió que debían estar ahí. ¿Estaban cumpliendo sus funciones? ¿Quién autorizó el servicio? ¿Cuánto cuesta ese acompañamiento a los contribuyentes?

Y mientras estas preguntas siguen abiertas, ¿dónde está Alessandra Rojo de la Vega? La alcaldesa tiene la responsabilidad de aclarar cómo se asignan los elementos de seguridad bajo su administración. ¿Exigirá cuentas a Lilian Chapa o dejará que el episodio pase sin explicaciones?

Los policías no son el blanco del reclamo. La responsabilidad de justificar su presencia corresponde a quienes toman las decisiones. Si existía una razón institucional para acompañar a la funcionaria, debe transparentarse. Si no, corresponde investigar un posible uso indebido de recursos públicos.

¡Los impuestos de los vecinos no son para financiar comodidades personales! Y ningún cargo público debería convertirse en un pase automático para disponer de elementos policiales durante actividades particulares.

La indignación que puede provocar esta escena tiene una explicación sencilla: los habitantes esperan que la seguridad pública esté a su servicio, no que se convierta en un privilegio reservado a quienes ocupan puestos de poder.

Lilian Chapa debe explicar qué hacían esos policías a su lado. Alessandra Rojo de la Vega debe aclarar si ese acompañamiento estaba autorizado.

Porque mientras los vecinos tienen que exigir seguridad, quienes administran a la policía tienen que rendir cuentas. ¿Seguridad para el pueblo o privilegios para los funcionarios?

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