Una granja clandestina dedicada a la minería de criptomonedas fue descubierta en Tlaola, municipio ubicado en la Sierra Norte de Puebla, después de que autoridades detectaran una conexión ilegal de grandes dimensiones para obtener electricidad.
Una granja clandestina dedicada a la minería de criptomonedas fue descubierta en Tlaola, municipio ubicado en la Sierra Norte de Puebla, después de que autoridades detectaran una conexión ilegal de grandes dimensiones para obtener electricidad.
La instalación se encontraba en una zona remota cercana a la presa de Nuevo Necaxa, perteneciente a un complejo hidroeléctrico federal.
En el lugar operaban alrededor de 300 equipos de cómputo especializados para realizar procesos relacionados con la generación de activos digitales.
Las autoridades aseguraron además transformadores, terminales de media tensión y antenas de internet satelital que permitían mantener funcionando la infraestructura.
El secretario de Seguridad Pública de Puebla, Francisco Sánchez, explicó que el elevado consumo de electricidad y el ruido generado por esta clase de instalaciones suelen llevar a sus operadores a establecerse en lugares alejados.
La minería de criptomonedas no constituye por sí misma un delito en México.
La investigación se concentra en la manera en que la instalación obtenía la electricidad necesaria para operar, debido a que estaba conectada ilegalmente al sistema eléctrico.
En las pesquisas participan la Comisión Federal de Electricidad, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Marina y autoridades estatales.













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