Cárteles mexicanos exportan su modelo criminal a mafias de Europa, Asia y África

Los grupos del narcotráfico mexicano ya no se limitarían a exportar sustancias ilícitas, sino que también estarían trasladando a otros continentes su experiencia en producción, logística, financiamiento y distribución.

Un análisis basado en investigaciones internacionales advierte que estas organizaciones recurren a un modelo similar al de una franquicia, mediante el cual comparten conocimientos técnicos con estructuras criminales locales.

La estrategia permitiría a los grupos mexicanos obtener ganancias sin asumir directamente el control territorial ni exponerse a las autoridades de los países donde se desarrollan las operaciones.

De acuerdo con información atribuida a la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, se ha identificado presencia de operadores mexicanos en rutas y laboratorios ubicados en Europa, África, Asia y Oceanía.

Entre los países mencionados se encuentran Países Bajos, Bélgica, Francia, Polonia, Bulgaria y Rumania, además de Nigeria, Sudáfrica y Kenia.

Especialistas consideran que la expansión responde a la saturación del mercado estadounidense, al conocimiento acumulado en la producción de metanfetaminas y a la posibilidad de establecer alianzas con mafias que ya cuentan con redes locales.

Estas asociaciones aprovecharían antiguas rutas utilizadas para el tráfico de opio, cocaína y cannabis, las cuales se adaptan ahora a la distribución de nuevas sustancias sintéticas.

El Informe Mundial sobre las Drogas 2026 señala que 331 millones de personas consumieron alguna droga durante 2024, cifra equivalente al 6.2% de la población mundial de entre 15 y 64 años.

El documento también alerta sobre el crecimiento de sustancias de alta potencia, como el fentanilo y los nitacenos, cuyo margen entre una dosis consumida y una cantidad potencialmente letal puede ser reducido.

Ante este escenario, especialistas llaman a combinar las acciones de seguridad con programas de prevención, tratamiento y reducción de daños, debido a que una proporción limitada de las personas con trastornos por consumo recibe atención.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *